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Vinos D.O. Lanzarote
El Consejo Regulador de la Denominación de Origen “LANZAROTE”, Obtuvo la calificación de Denominación de origen en el año 1993 y el objetivo de la misma no es otro que certificar el origen y garantía de la calidad de los vinos que se producen en esta isla.
Para ello, se realiza un control exhaustivo desde la vendimia hasta su embotellado, pasando por rigurosos exámenes analíticos y organolépticos.
Así una calificación favorable se certifica, a la vista del consumidor, con una contra etiqueta numerada y distintivo.
La Denominación Origen “LANZAROTE” Cubre una superficie total de cultivo de 1.900 ha, y su producción ronda el millón novecientas mil botellas anuales
Los viñedos se extienden por los siete municipios de la isla de Lanzarote: Arrecife, Haría, San Bartolomé, Teguise, Tías, Tinajo, Yaiza y algún otro municipio con presencia casi simbólica.
Densidad y marco de plantación aproximados:
En la zona Norte el marco de plantación oscila entre 1,5 y 2 m. Entre cada cepa.
En la zona de Tinajo, aproximadamente unos 1,5 m.
En la Geria el marco de plantación llega incluso, hasta los 4m.
Esta diferencia en los marcos de plantación es debido al sistema de cultivo que se utiliza.
En la zona de la Geria se usa el sistema de hoyos.
En la zona de Tinajo y Haría se usa el sistema de zanjas.
Las cepas, tienen una edad media entre 30 y 50 años, el tipo de poda es en rastra y se vendimian en la forma tradicional y sin mecanización, reservando las mejores uvas para la elaboración de los vinos protegidos.

El suelo de Lanzarote es volcánico, con multitud de hoyos en la capa volcánica, en forma de cono invertido que se rodean con un murete de piedra volcánica de poco más de medio metro de altura, que traza una media circunferencia. El propósito de este muro, que protege a la planta de los efectos del viento. De esta forma, los vientos alisios condensan la humedad del océano sobre la ceniza volcánica, que actúa a modo de esponja que retiene el rocío y lo transmite a las parras en un proceso de ósmosis. Esta particularidad ha permitido a los agricultores superar las limitaciones derivadas de la escasez de lluvias mediante un procedimiento de cultivo absolutamente singular, que aprovecha las excelentes condiciones para la viticultura del terreno de la isla.

La uva malvasía, blanca, es la variedad predominante en los viñedos de Lanzarote. Se trata de una uva pequeña, muy delicada y de escaso rendimiento, pero su selección obedece a que está perfectamente adaptada al medio y destaca por el equilibrio, sabor intenso y perfume que luego traslada a los vinos.
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